Atención farmacéutica en anticoncepción hormonal

Publicada el 03 noviembre 2013 por María Mejía Recuero

Comparte!Share on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

Aunque son bastantes las mujeres que en la actualidad regulan su fertilidad con algún método anticonceptivo, son muchos aún los casos de mujeres que siguen expuestas a un embarazo no deseado.

Uno de los métodos anticonceptivos más extendidos en la actualidad son los hormonales, basados en el aporte exógeno de hormonas ováricas.

Como seguro sabrás, el ciclo menstrual femenino se encuentra regulado por una serie de hormonas que marcan el ritmo de la ovulación, menstruación,…por lo que si quieres entender dónde y cómo actúan los anticonceptivos hormonales, es preciso que conozcas algo de la fisiología del ciclo menstrual y de estas hormonas.

 Anticoncepción hormonal:

El objetivo principal de la anticoncepción hormonal es impedir la ovulación mediante el aporte exógeno de una serie de hormonas:

 Estrógenos: al administrarlos de manera exógena al inicio del ciclo menstrual, inhibe la producción de la FSH (Hormona Folículo Estimulante) impidiendo la maduración del folículo.

Progestágenos: a mitad del ciclo se produce un aumento de la concentración de LH (Hormona luteinizante) que produce la ovulación. Los progestágenos impiden que se incrementen estos niveles de LH, inhibiendo como consecuencia la ovulación.

Al no haber ovulación, el cuerpo lúteo no se formará y no producirá progesterona. Además, disminuye la producción de estradiol y otros estrógenos.

Otro efecto de los anticonceptivos hormonales se basa en el desequilibrio de hormonas que evita que el endometrio sufra los cambios necesarios para poder alojar el óvulo en caso de que éste fuese fecundado, por lo que es un endometrio inmaduro que no favorece el embarazo.

 Tipos de anticonceptivos hormonales:

Existen varios tipos de anticonceptivos en función del tipo y cantidad de hormona que incorporan.

-Anticonceptivos que sólo incorporan progestágenos.

-Anticonceptivos combinados de estrógenos y progestágenos.

Son los más utilizados en la actualidad. Existen distintas especialidades comerciales en función del tipo de estrógeno, del tipo de progestágeno y de si la cantidad de uno u otro se mantiene constante o se modifica a lo largo del ciclo:

                Formulación monofásica: cada comprimido contiene una dosis constante de estrógenos y progestágenos a lo largo de todo el ciclo.

                Formulación bifásica: la dosis de estrógenos permanece constante durante todo el ciclo, mientras que la dosis de progestágeno se incrementa durante la segunda mitad del ciclo.

                Formulación trifásica: la dosis de estrógeno se incrementa a la mitad del ciclo y la de progestágeno se aumenta a lo largo del ciclo de forma paulatina.

El estrógeno más utilizado en estos preparados es el etinilestradiol aunque también hay preparados que incluyen valerato de estradiol, que parece ser más seguro por tener una estructura igual a la producida por el organismo.

Otras formas de administración de anticonceptivos hormonales son: implantes subdérmicos, de hasta cinco años de duración y dispositivos intrauterinos.

Eficacia de los anticonceptivos hormonales orales:

Se ha estimado la eficacia de los anticonceptivos hormonales orales en un 99% cuando estos métodos  se administran de manera correcta y constante. Por lo que uno de los principales problemas para lograr que este tratamiento sea efectivo es la adherencia y el correcto cumplimiento. Por eso, la educación anticonceptiva debe ser una prioridad cuando se inicia cualquier tratamiento de este tipo.

 Recuerda: el correcto cumplimiento del tratamiento con anticonceptivos orales aumentan su efectividad al 99%. Si tienes cualquier duda, consulta.

 Hay muchos factores que pueden hacer que tu cumplimiento a la hora de tomar los anticonceptivos no sea el más adecuado, por ejemplo, que te hagan sentir nauseas o cambios de humor. En este caso, lo recomendado es comentarlo con tu médico o ginecólogo para que determine la gravedad de los efectos adversos y la necesidad o no de modificar el tratamiento.

Si lo que te pasa es que simplemente te olvidas de tomarla, sobre todo al principio, lo mejor es que establezcas una rutina. Para ello, puedes asociar la toma a un hábito diario, a la misma hora, dejar la medicación visible o ponerte una alarma.

Cada especialidad comercial presenta el tratamiento del ciclo menstrual de una manera distinta, la más habitual es la presentación de 21 comprimidos a tomar desde el día uno del ciclo, y dejar siete días sin tratamiento. Algunas especialidades comerciales sin embrago, vienen preparadas para que  la administración sea diaria durante los 28 días del ciclo (algunas de las pastillas de este envase no contienen hormonas) y así favorecer la rutina y la completa adherencia.

Efectos adversos:

En la actualidad, son muchas las mujeres que tienen ciertos reparos a la hora de iniciarse con anticonceptivos hormonales orales debido a la intranquilidad social que existe sobre sus efectos adversos.

No debemos olvidar, que al iniciar cualquier tratamiento con un fármaco, el profesional sanitario evalúa el balance riesgo-beneficio, asegurándose así que los efectos positivos aportados por el fármaco van a ser mayores que los negativos. Esto no significa que los efectos negativos queden en un segundo plano, es importante que los conozcas, los entiendas y sepas cómo actuar en caso de que los sufras:

-Pequeños sangrados: pueden aparecer durante los tres primeros meses del tratamiento con anticonceptivos orales y suelen desaparecer tras varios ciclos.

– Amenorrea (ausencia de menstruación). El desajuste hormonal altera el crecimiento del endometrio, y en un pequeño porcentaje de las usuarias puede  hacer que ni siquiera llegue a formarse por lo que no se elimina y no hay menstruación. No es un efecto adverso permanente, la menstruación se recupera a los meses de suspender el tratamiento. El verdadero problema radica en que la mujer puede confundirlo con un embarazo.

-Aumento de peso. Efecto adverso relacionado al estilo de vida por lo que se recomienda una dieta sana y ejercicio.

-Hinchazón, edemas, tensión mamaria, cansancio y depresión. Se deben al desequilibrio entre estrógenos y progestágenos.

-Alteraciones de la coagulación. Últimamente, las agencias reguladoras relacionadas con el medicamento están publicando una serie de alertas sobre la incidencia de tromboembolismo venoso en mujeres que siguen tratamiento con anticonceptivos orales.

Algunos factores de riesgo que  parecen influir en la aparición de este efecto adverso son:

  • Edad.
  • Antecedentes familiares que hayan padecido tromboembolismo venoso. En caso afirmativo, es mejor consultar con un especialista antes de iniciar el tratamiento.
  • Inmovilización prolongada. En caso de cirugía mayor o traumatismo grave es mejor suspender el tratamiento.
  • Obesidad.
  • Tabaquismo.

 Recuerda: la elección del anticonceptivo hormonal se realiza de manera individualizada, por lo que el especialista decidirá en función de tus características concretas la especialidad comercial que más se adecua a tus necesidades.

Aquí te dejamos un enlace de la Sociedad Española de Contracepción con todas las especialidades comerciales disponibles en España:

 http://www.sec.es/informacion/anticonceptivos_comercializados/

Comparte!Share on Google+Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone

1 Comentarios sobre esta entrada

  1. carnet manipulador de alimentos Dice:

    La anticoncepción me parece una idea fenomenal.

Escribe un comentario

Autora: María Mejía Recuero.
Licenciada en farmacia y Especialista en Farmacia Hospitalaria.
Linked in.

Visita la Web de Apotecalia: Atención Farmacéutica Personalizada Encuentra la farmacia de guardia m�s cercana
Advertise Here
espacio en blanco
Advertise Here