Herpes labial, el compañero intermitente

Publicada el 28 agosto 2013 por María Mejía Recuero

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Se trata de una infección de los labios, la boca o las encías producida por un virus, el herpes simple tipo 1 (VHS-1).

Esta infección lleva al desarrollo de ampollas pequeñas y dolorosas conocidas como “calenturas”. Por lo general, estos síntomas aparecen entre la primera y tercera semana después de haber entrado en contacto con el virus y pueden durar hasta 3 semanas más.

Se trata de una infección muy contagiosa, que se transmite por contacto directo con los labios de una persona infectada, o a través del contacto con elementos infectados como cuchillas de afeitar, toallas, vasos y cubiertos contaminados y otros artículos que se comparten.

No debes confundirlo con el herpes tipo 2 (VHS-2) que causa generalmente el llamado herpes genital que se puede diseminar a la boca durante el sexo oral y causar herpes oral.

Tras la infección inicial, el virus se inactiva y permanece latente en los tejidos nerviosos de la cara pero en ocasiones se reactiva y produce nuevas lesiones.

Algunas de las causas que pueden desencadenar nuevos episodios de herpes son:

– La luz UVB puede estimular la activación del virus, por lo que se recomienda  usar protección solar.

– Aquellas situaciones que producen estrés o fatiga pueden desencadenar una disminución de las defensas lo que puede favorecer la reactivación del virus.

– Infecciones de otros microorganismos que cursen con fiebre.

– Algunos medicamentos: como el grupo de inmunosupresores modulan el sistema inmune dejándolo más débil, lo que favorece que el virus pueda reactivarse.

– Cambios hormonales, como la menstruación.

¿Cuáles son los síntomas de advertencia?

Cuando el virus se reactiva suele producir una sintomatología que te puede ayudar a detectarlo antes de que forme las ampollas. Estos síntomas son: picazón, ardor u hormigueo en los labios o en el área alrededor de la boca.

Además, puedes sufrir dolor de garganta o fiebre.

 

Una vez que se han formado las ampollas, están pueden ser:

  • Rojas que se rompen y supuran.
  • Pequeñas y llenas de líquido amarillento y claro.

Si tienes varias ampollas pequeñas éstas pueden crecer juntas y formar una ampolla más grande. A medida que la ampolla sana, se pone amarilla y costrosa, y finalmente se convierte en piel rosada.

 herpes-labial

Tratamiento del herpes simple

Los síntomas suelen desaparecer en una o dos semanas por sí solos.

En función de la gravedad del herpes, puede ser necesario que visites al médico para que te recete algún tratamiento antiviral para que lo tomes durante un periodo de tiempo largo.

Lo más habitual, es que tu herpes sea leve, y que las cremas cutáneas antivirales que hay en el mercado ayuden a acortar el brote y a disminuir el dolor.

Cuando vas a utilizar alguno de estos medicamentos, lo que se recomienda es que los inicies en cuanto notes los síntomas de advertencia, pues estos tratamientos no son efectivos cuando ya se han formado las ampollas.

Los antivirales que puedes encontrar son:

  • Aciclovir
  • Famciclovir
  • Valaciclovir

Aunque algunos de ellos sólo podrás adquirirlos con receta médica.

También existen soluciones de sulfato de cinc o sulfato de cobre, que se elaboran en las oficinas de farmacia como preparados oficinales. Su finalidad es resecar las ampollas y acelerar el proceso de curación, pero no es un antiviral así que no evitará la aparición de la calentura ni acortará el brote.

Prevención del herpes

Algunos consejos y recomendaciones para prevenir las úlceras bucales son:

  • Usar protección solar labial, que evitará la acción de los rayos UVB y además mantendrán los labios húmedos.
  • Evite contacto directo con personas que presenten lesiones de herpes labial.
  • Lave objetos como toallas y ropa de cama en agua hervida después de cada uso.
  • No comparta utensilios, vasos ni otros elementos si alguien tiene herpes labial.
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Autora: María Mejía Recuero.
Licenciada en farmacia y Especialista en Farmacia Hospitalaria.
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